Tara verde
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Tara, la liberadora

BREVE HISTORIA DE TARA 

Tara es la gran bodhisattva salvadora convertida en Buda femenina. Es manifestación de la sabiduría trascendental, de la no dualidad, de la gran mente de todos los budas. La tradición presenta dos historias del surgimiento de Tara.

En la primera se explica cómo hace eones vivía una princesa llamada Yeshe Dawa, que significa ‘Luna de la Sabiduría’. La princesa era muy devota y continuamente generaba la bodichita, o sea la aspiración de iluminarse para convertirse en un Buda con el fin de ayudar a todos los seres. Unos monjes, conocedores de la determinación y esfuerzos de ella, le sugirieron que dedicase los méritos acumulados para renacer como un varón. Pero ella no solo rechazó el consejo contundentemente, si no que se comprometió e hizo votos de trabajar todavía más intensamente como una mujer para la iluminación y el beneficio de todos los seres.

En la segunda historia, Tara surge del Buda Chenrezig o Avalokiteshvara, nombre en sánscrito que significa ‘aquél que mira hacia abajo (con compasión)’, que es la manifestación búdica de la infinita compasión de los budas y que se suele representar con 1000 brazos. Se dice que una vez cuando se encontraba reflexionado sobre el sufrimiento de los seres dentro de los seis reinos de la existencia, y deseando que se apartaron de tal miseria, empezó a llorar.  Sus lágrimas de compasión fueron tan grandes que con ellas se formó un lago delante de él y, de las profundidades de este lago, surgió Tara de repente. Ésta se volvió a Chenrezig y le dijo: “No llores. Me comprometo a trabajar continuamente para eliminar el sufrimiento de todos los seres”. Desde entonces, y con sus múltiples formas, Tara cuida a todos y cada uno de los seres como una madre lo haría de su único hijo.

Tara representa por tanto la actividad liberadora o salvadora de todos los budas, del pasado, presente y futuro. Es la salvadora de los llamados ocho peligros o miedos y ‘madre de todos los budas’. Tal como hacen los niños cuando llaman a su madre para que les ayude, los devotos de Tara la invocan para pedir ayuda en los diferentes asuntos de su vida, como trabajo, familia.

El culto a Tara fue introducido en Tibet por el gran pandita indio Atisha Dipankhara en el siglo XI, que fue el artífice de la segunda ola de introducción del budismo en Tíbet, importando las enseñanzas de las grandes instituciones indias de la época en Vikramshila, de donde procedía, y Nalanda. 

Una vez convertida en Buda femenino, en el cuerpo sambogakaya, el cuerpo de la dimensión sutil y luminosa, Tara se manifiesta en 21 formas, unas más pacíficas y otras más feroces, pero todas representando un aspecto de la compasión. Así las dos formas más habituales son Tara Verde y Tara Blanca. A Tara Verde se la conoce como la gran liberadora para todo tipo de ayuda, el aspecto activo de la compasión, y a Tara Blanca como la que ayuda a conseguir una larga vida y la liberación de los peligros que amenazan la vida.

 

TARA VERDE

Tara verde
Tara verde

Tara Verde, la gran liberadora, generalmente aparece sentada sobre un loto que surge de las aguas de un lago creado por las lágrimas de Chenrezig, y sobre un disco lunar. En su mano derecha exhibe el mudra de la generosidad y en su mano izquierda a la altura del corazón el mudra de conceder refugio (el dedo pulgar y anular se juntan simbolizando la unidad del método y la sabiduría y los tres dedos restantes alargados simbolizan los tres joyas de refugio – Buddha, Dharma y la Sangha. En cada mano sujeta una flor utpala azul con tres brotes que simbolizan que Tara es la madre de los budas del pasado presente y futuro. Viste elegantemente con vestido de seda y porta una tiara en la cabeza adornada con joyas.

Aparece sentada con la pierna izquierda recogida, como señal de renuncia a la pasión mundana, y la pierna derecha extendida, mostrando que siempre está preparada para levantarse y acudir en la ayuda del que lo necesita.

Es la principal manifestación femenina en la tradición budista, que escogió un cuerpo de mujer, a pesar de las dificultades que entrañaba tal elección, para trabajar por el beneficio de todos los seres. Se le llama la salvadora y también la vencedora de los ocho grandes peligros o miedos, externos e internos. Los miedos externos son el miedo a los leones, elefantes, fuego, serpientes, ladrones, prisión, inundaciones y demonios, que se corresponden con los miedos internos de orgullo, ignorancia, ira, envidia, visiones equivocadas, miseria, apego y duda.

 

TARA BLANCA 

Tara blanca
Tara blanca

Aparece sentada con las piernas cruzadas  sobre un loto y una luna llena con las manos con mudras como Tara Verde. Destaca el atributo de siete ojos -el tercer ojo en la frente y los otros cuatro en la palma de la mano y planta de los pies. El tercer ojo en la frente simboliza la visión directa de la la unidad o no dualidad de la realidad última, a la vez que con los dos ojos percibe el mundo relativo dual.

A Tara Blanca  se asocia con prácticas para alargar la vida y superar obstáculos amenazadores para la vida, pero cuyo fin último que no es otro que el avance espiritual.

 

MEDITACIÓN CON VISUALIZACIÓN

La visualización de Tara puede llevarse a cabo mientras se realizan o escuchan las alabanzas (en vivo o con una grabación) o en silencio.

Puedes meditar identificándote con Tara para asimilar sus cualidades de felicidad, compasión y ayuda a los seres, con la visualización. Hay varias maneras. A continuación se describen dos de ellas simplificadas.

Después de calmar la mente, tomar refugio y generar la bodichita, te imaginas o visualizas en el espacio ante ti una Tara Verde con su postura, mudras y demás adornos. Te imaginas que un rayo de luz emerge del corazón de Tara y toca tu cuerpo, habla y corazón/mente, purificando todos tus obstáculos mentales, apegos y negatividades, mientras recitas el mantra. Después de un tiempo de contemplación le pides que te siga ayudando a desarrollar la bodichita, la actitud de aspirar a despertar para beneficio general. El buen comportamiento cotidiano y el desarrollo de bodichita son los factores sin duda más importantes para asimilarse a Tara.

Alternativamente puedes visualizar a Tara sobre la coronilla de tu cabeza, mientras recitas el mantra. Al cabo de un tiempo de contemplación te imaginas que Tara se disuelve en luz verde, la cual penetra a través de tu frente o coronilla hasta el corazón.

Puedes sentir cómo tu cuerpo, palabra y mente ahora son el cuerpo, palabra y mente de Tara.

A continuación dedicas el mérito acumulado en la práctica para conseguir la budeidad, como Tara, para ayudar a todos los seres sintientes.

 

Mantra OM TARE TUTTARE TURE SOJA

OM representa el cuerpo, habla y mente de Buda.

TARE significa liberación del samsara, eliminando emociones perturbadoras, sus causas y el Karma.

TUTTARE significa liberación de los peligros externos, y sobre todo de los ocho internos, que son orgullo, ignorancia, ira, envidia, visiones equivocadas, miseria, apego y duda.

TURE significa liberación de toda enfermedad, que en el fondo deriva de la ignorancia sobre naturaleza del yo y del mundo.

SOJA significa ‘que el sentido del mantra enraíce en mi mente’.