Meditación – Práctica de Chenrezig, Buda de la Compasión, por Lamas tibetanos
Meditación de Chenrezig – Buda de la Compasión
Práctica tradicional del budismo vajrayāna para cultivar la compasión y transformar la mente mediante visualización y mantra.
En la tradición tibetana se considera una práctica avanzada que ayuda a transformar la mente y el corazón, desarrollando amor, bondad y servicio hacia los demás.
¿Quién es Chenrezig?
Chenrezig es el Buda de la Compasión. Su nombre en sánscrito es Avalokiteśvara.
Se le considera el bodhisattva que encarna la compasión infinita de todos los Budas. Un bodhisattva es un ser que ha avanzado profundamente en el camino del despertar y que dedica su vida a beneficiar a todos los seres.
Dentro del budismo Mahāyāna, Chenrezig representa el arquetipo universal del amor, la compasión y el servicio desinteresado.
La práctica meditativa con Chenrezig busca despertar estas cualidades que ya existen potencialmente en nuestra mente.
Esta figura espiritual aparece en muchas culturas budistas con distintos nombres:
- Chenrezig en el mundo tibetano
- Guanyin en China
- Lokesvara en el sudeste asiático
El simbolismo de Chenrezig
En el arte budista Chenrezig aparece representado con diferentes formas simbólicas. En algunas imágenes se le muestra con mil brazos, que representan su capacidad de ayudar a todos los seres donde sea necesario.
Cada mano posee un ojo de sabiduría, símbolo de su capacidad para:
- ver el sufrimiento de los seres
- comprender su situación
- actuar con sabiduría y compasión
La práctica meditativa con Chenrezig busca despertar estas cualidades que ya existen potencialmente en nuestra mente.
Una representación muy habitual muestra a Chenrezig de color blanco y con cuatro brazos. Cada uno de sus atributos posee un significado simbólico.
- Las dos manos centrales, unidas frente al corazón, sostienen la joya que cumple los deseos, símbolo de la motivación altruista suprema.
- La mano derecha sostiene un rosario, que simboliza la capacidad de liberar a los seres del samsara y recuerda la recitación del mantra de seis sílabas.
- La mano izquierda sostiene el tallo de una flor de loto, símbolo de la pureza de su motivación altruista en el pasado, el presente y el futuro.

Guiada por Lamas tibetanos y practicantes.
El nuevo texto para seguir las recitaciones de la práctica se encuentra disponible en el centro. Se puede pedir para recibirlo en casa.
Modalidad
Presencial y online.
PRESENCIAL
- Donativo de referencia para los lamas visitantes y para contribuir a los fines benéficos de la Fundación: 10€
- Libre para los socios, voluntarios y colaboradores, y para personas sin medios (hablar con el Coordinador)
ON LINE por YouTube en directo y diferido (recibirás por email un enlace de YouTube) para socios, voluntarios y colaboradores.
El espacio de meditación
Toda persona puede desarrollar la paz interior retirándose, meditando o cultivándose en el Centro de Meditación y Proyectos de Ayuda Social Jardín de la Compasión con los lamas tibetanos de los Himalayas. Es un espacio urbano especialmente creado y ambientado para prácticas contemplativas “como un monasterio de los Himalayas con sus lamas dentro de la ciudad”.
Combina la pureza de la tradición y linaje Vajrayana Rimé (apertura a las ramas y escuelas) con los aportes de la modernidad. El practicante puede asistir a actividades de filosofía, psicología o meditación para la vida y también, si tiene la inclinación, a actividades rituales y devocionales que actúan sobre la mente sutil.
La Fundación Budista Jardín de la Compasión es una fundación benéfica independiente y sin ánimo de lucro, oficialmente registrada en España, con el objetivo de ayudar a las personas con las enseñanzas sobre sabiduría y altruismo universal de Buda, a colectivos en riesgo de exclusión de los Himalayas, y apoyar la valiosa cultura tibetana. Opera gracias a la generosidad de donantes particulares y de organizaciones privadas, y a la ayuda de voluntarios y colaboradores. Puedes donar aquí.
